Por esta razón no escribiré hasta mediados de Mayo...Chaooooooo!!!


En casa, vivir la Semana Santa es un ritual familiar no vinculado a la religión… Rolando (mi Achunga) es un medio judío no practicante, los muchachos (Olek y Patrick) son católicos “fuera de servicio”, Papara (la gata) es una atea declarada y yo creo con romanticismo en las religiones (sea la que sea) por eso de apreciar los ritos y la fe –no así el fanatismo– de los hombres que habitan este planeta…
Hola! Ayer me dejaste un comentario "anónimo" en mi Blog, dentro del Post "Hoy no acepto la muerte". Por ahora aprovecho para enviarles una fotografía del Parque Nacional Los Roques... un archipiélago al Centro - Norte de Venezuela... un lugar muy solicitado para esto de las filmaciones...
Estamos en el mes de Abril y ya están llenos de frutos todos los árboles de mangos en Venezuela.
Y cómo no vamos a tener esa sonrisa? Conseguimos a Karinka (con franela rosada, en primer plano de la foto). La conseguimos con un bebé precioso, un esposo cálido, dos muchachotes ya criados y una vida bella...
Mi amiga Jacqueline me dio unos datos MUY buenos de esa ciudad, además me he metido en internet y hasta me compré un librito sobre California… (se agradece todo tipo de información).
En fin, fue curioso descubrir que el Golden Gate, el famoso puente ícono de San Francisco, mide 1.966 metros…
Entonces en un brote de absoluto nacionalismo reflexioné: “pa’ mí que el puente sobre el Lago mide alguito más”… Así lo recuerdo en mi visita de hace dos años a la ciudad de Maracaibo, y aunque el calor de 40 grados centígrados no me dejaba ni pensar, al ver tal maravilla… ese puentezote largotote me dije: “qué arrecho (*) es”.
Entonces la pregunta que inmediatamente vino a mi cabeza después de conocer la medida del Golden Gate fue: cuánto medirá el puente sobre el Lago de Maracaibo, ese puente que menciono y queda en el Estado Zulia al oeste de Venezuela…
Pues nuestro puente maracucho, qué molleja!!! mide
Claro el Golden Gate se inauguró en 1937 y el Puente sobre el Lago se inauguró en 1962, veinticinco años después… En todo caso, como dice la canción: “cuando voy a Maracaibo y empiezo a pasar el puente, siento una emoción tan grande, que se me nubla la mente”… Será por el calor? Definitivamente no creo, es porque es una obra digna de reconocimiento.
Mientras en Venezuela unos puentes se caen, otros puentes afortunadamente sobreviven.
(*) arrecho es una palabra de uso coloquial venezolano que puede tener dos significados: “estoy muy bravo” –si alquien está “arrecho” mejor no se le acerque- o “qué maravilloso”… Para dar sentido a esta frase de arriba utilicen “qué maravilloso”.


Mi esposo dice que se traumatizó al conocerme, cuando fuimos a compartir uno de nuestros primeros desayunos y de manera enfática seleccioné con dulce voz: "un pastelito de carne, por favor", al que luego le agregué algo de picante de manera tímida. 

Hoy fuimos de paseo al Valle de Chirgua, en el Estado Carabobo… a casi tres horas de la ciudad de Caracas. Allí tenemos un modesto terrenito, muy bello y frondoso.

Soy bastante novata en esto de descubrir el mundo de los blogs. De repente me encuentro rodeada de unos (muchos) venezolanos que viven fuera de su país por diversas causas: el amor, la desesperanza política, el despertar universal, la búsqueda de un mejor porvenir… Me da tristeza, quisiera que toda esa gente talentosa viviese aquí.
Venezolanos del mundo me encanta leerlos… De vez en vez les contaré sobre cosas especiales que ocurren en Venezuela: “Radio Rumbo Informa ding deng dong”.
Hoy simplemente les mando algunas fotos del Parque Nacional Canaima, en el Estado Bolívar, espero que las disfruten.
Hoy quiero presentarles a dos de mis pequeños amiguitos: la última vez que los vi uno de ellos tenía 11 o 12 años…
A penas me volteé y pasaron 30 años…
Hace más de un mes recibí un sorpresivo e-mail, decía algo así: “hoy vamos a estar Mark y yo almorzando en el Tarentín de Valentina" (para los lectores del mundo: éste es un restaurante ubicado en la Ciudad de Caracas) -el texto seguía- "Ojala seas tú y espero que puedas venir al encuentro… Firmaba: Vicky Granados”.
Al leer el e-mail eran casi las 12 del mediodía, ya tenía otro compromiso previo pero el mismo tendría que esperar... Me lancé rauda y veloz a revivir el pasado...
A penas me volteé y nuevamente tenía 12 años. Me reencontré con Mark Linda y Victoria Granados, mis dos amiguitos de primaria… esos dos muchachitos especiales que estudiaron conmigo desde los 7 años en el Colegio “El Libertador”…
Pueden ustedes imaginarse ese nivel de emoción!!!
A Vicky le había seguido la pista durante el bachillerato y en nuestra etapa universitaria me la encontré quizás un par de veces por causas del azar. A Mark lo dejé con su rostro de niño en mi memoria.
Ella es Ingeniero Mecánico, él es Urbanista, los dos graduados en la Universidad Simón Bolívar… por eso ellos nunca dejaron de verse.
Ambos conservan la pureza en sus miradas. Ambos tienen la mística inculcada por unos padres inmigrantes que sembraron en Venezuela sus raíces y regalaron al mundo hijos educados para hacer el bien.
El sábado pasado pudimos reencontrarnos y recordarnos con calma, ponernos “al día” no será tarea fácil… pero ya comenzamos a cuadrar nuestra agenda para hacerlo.
Ahora estamos intentando conseguir a nuestros otros dos compinches perdidos: Karinka y Horacio... Lo lograremos?
Por ahora hoy celebro con el mundo la amistad…
No sé si es porque tengo más años que ayer, pero he comenzado a ser bastante selectiva. Muchos pensarán que maniática...